Nuestra compañera, la testigo de nuestros momentos más duros, de esos que están llenos de tristeza, amargura, frustración, lágrimas y en ocasiones, atracones+vómitos...
Mejor que nosotras mismas, no nos entiende nadie. Solamente las princesas sabemos de qué trata este mundo de exigencia, defectos y de vez en cuando alguna superación, pero sin bajar la guardia porque entonces comienza a subir otra cosa. Y sí. hablo de kilos...
También necesitamos cariño, compañía y que nos comprendan, pero es muy difícil, sobre todo para aquellas que gozan de una personalidad fuerte y tajante.
Yo personalmente soy así, nunca me dejo llevar por el rebaño, marco mis barreras y soy selectiva, pero también solidaria y me hace feliz ayudar a los demás.Será que como nunca me ayudan a mi, pues tengo esa tendencia a darme a los otros.
En definitiva, tampoco estamos tan solas. Tenemos nuestra fuerza de voluntad, nuestras ganas por conseguir aquello que tanto deseamos, nuestro espíritu de PRINCESA GUERRERA.

me gusta mucho tu blog y como escribes, tienes otra seguidora :)
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